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San Rafael de San José Kalinowski (1835-1907)

A veces puede parecernos que los santos se dividen en dos grupos: aquellos que fueron piadosos casi desde la infancia y aquellos que, en un punto determinado de su vida, se convirtieron drásticamente. Rafael de san José Kalinowski, sin embargo, fue creyente, no practicante, durante 10 años de su vida. Su vida es digna de un guion cinematográfico.

Se graduó en la academia militar de ingeniería de San Petesburgo y se convirtió en oficial zarista para servir en la oficina del ministerio de guerra de los insurgentes en Lituania en 1863. Finalmente, gracias a la oración de su madrastra y de su hermana adolescente, se confesó. En ese momento también comenzó a pensar en unirse a una Orden, pero después lo arrestaron los rusos y fue condenado a muerte; pena que consiguió permutar por trabajos forzados en Siberia. En el exilio ya se había convertido en un hombre de Dios y sostuvo los ánimos de sus compañeros de sufrimiento: “él mostraba misericordia y amor hacia todos constante e incesantemente; callada y discretamente. Cuidaba de los enfermos y ofrecía sus escasas pertenencias a todo aquel que lo necesitara”, recordó un testigo. Cuando regresó se convirtió en tutor del joven Augustus Czartoryski que, dicho sea de paso, fue consagrado beato en 2004. Finalmente, en 1877, a los 42 años se unió a los carmelitas. Allí cambió su nombre José por el de “Rafael de san José”. Su ministerio en los carmelitas estuvo asociado, ante todo, a dos monasterios: el de Czerna y el de Wadowice, que él mismo fundó y donde murió.

Gozó de autoridad y cariño, inclusive entre los no creyentes; sin embargo, aparentemente, no era un predicador brillante: tartamudeaba y perdió sus dientes debido al agotamiento de la vida agitada que llevó y las enfermedades que padeció. Sí resultó ser un gran confesor: pasaba largas horas en el confesionario, manifestando una misericordia y una sabiduría particular ante los que tenían dudas, los débiles y los que vacilaban en su fe; después de todo, él mismo había pasado por esto y entendía a sus penitentes. Siempre repetía que “las personas buenas son como el aire limpio, se respira a pesar de que no se ve”.

Los lugares relacionados con San Rafael de San José Kalinowski (1835-1907):

Iglesia de san José, Monasterio de los Carmelitas Descalzos, calle Karmelicka 22, Wadowice
Iglesia de san José, Monasterio de los Carmelitas Descalzos, calle Karmelicka 22, WadowiceEl templo fue levantado en el monasterio carmelita, fundado entre 1891 y 1892, junto con el seminario menor, por iniciativa de Rafael de san José Kalin... (Lee mas)